¿Sacos térmicos de semillas? ¿Y eso qué es?

Con este artículo arrancamos el blog de Sacatusaco, por lo que te damos la bienvenida. ¡Esperamos que te guste!

Dicho esto, queremos comenzar explicándote qué  es un saco térmico. En ocasiones, te habrán preguntado: “¿A qué te dedicas?”, pues bien, cuando nos preguntan eso y decimos que hacemos sacos térmicos de semillas, a veces se quedan un poco extrañados por lo desconocido del producto. Es por este motivo por el que hemos decidido empezar con este post.

De manera sencilla, un saco térmico consiste en una funda de tela, rellena por una mezcla de semillas y plantas aromáticas, que se puede calentar o enfriar, y que al colocarlo sobre diferentes zonas de tu cuerpo, produce una sensación de bienestar. Claro está, se puede analizar mucho más en profundidad, ya que su fabricación está basada en los principios de la termoterapia, una terapia que se ocupa del tratamiento de lesiones a partir del calor y el frío (crioterapia) sobre la zona afectada.

saco termico pequeño

Es posible que alguna vez, cuando has realizado deporte, te hayas hecho una pequeña torcedura o recibido un golpe, y que en ese momento no notas gran cosa, pero después de la ducha o al día siguiente… casi no puedes ni mover el tobillo. Pues bien, el hecho de que no te duela en ese preciso momento es en gran medida porque la zona está caliente, y al enfriarse, vienen los dolores. Un saco térmico sirve para eso precisamente, lo colocas caliente en una zona dolorida como una contractura, por ejemplo, para aliviar el dolor.

También habrás visto como muchos deportistas, al terminar la actividad física, se colocan una bolsa de hielo en la rodilla. El frío sirve para bajar o evitar que suban las inflamaciones producidas por contusiones o lesiones. De igual manera que con el calor, el saco térmico se puede guardar en el congelador y usarlo en inflamaciones. Claro está, que al llevar una funda de tela el frío no quema la piel. Otra opción, es que uses una bolsa de guisantes que tengas en el congelador, pero solo tendrás para un uso, y además no huele tan bien.

Estas variaciones térmicas, se consiguen gracias al relleno de semillas, que poseen  la característica de soportar y absorber las altas y bajas temperaturas durante un periodo de media hora aproximadamente, aunque esto puede variar en función de la calidad y el tipo de semilla, y también al modelo y el peso del saco térmico. En Sacatusaco, hemos realizado estudios con diferentes semillas para la elaboración de sacos térmicos, y nos quedamos con algunas variedades del trigo blando debido a su tamaño, forma, capacidad de absorción de calor y resistencia a la degradación.

Además, los sacos térmicos están rellenos en su interior de plantas aromáticas, que tienen propiedades muy diversas. La más utilizada suele ser la lavanda, ya que tiene sustancias sedantes en su composición, muy útiles para aliviar dolores de carácter muscular. Otras plantas, como el romero, poseen elementos antiinflamatorios y también es muy utilizado en la elaboración de sacos térmicos. Si te interesa este aspecto, puedes informarte más detalladamente en nuestras secciones de plantas en Sacatusaco.com, donde hablamos sobre la lavanda, el romero y la mejorana.

Sabiendo esto hay que indicar, que un saco térmico te puede ayudar con pequeñas dolencias, pero que en ningún caso sustituye un tratamiento médico, ni tampoco al personal sanitario, profesionales o especialistas. Dicho sea de paso, tampoco sirve para curar enfermedades,  y sus plantas no realizan milagros curativos propios de historias de chamanismo o brujería.

chica descansando

Si has llegado hasta aquí pensará que un saco térmico de semillas sirve exclusivamente  para aliviar dolores, pero lo cierto es que no es así. Hoy en día vivimos en un mundo en el que no tenemos demasiado tiempo libre, y en el poco que nos queda cada vez estamos más estresados. Es en estas ocasiones cuando el saco térmico es realmente de gran utilidad, ya que gracias a sus propiedades térmicas, te proporciona una experiencia relajante y agradable que se potencia con su aroma, que te transporta de alguna manera a plena naturaleza. Sentir frescor en esas noches calurosas de verano, estar calentito en el sofá mientras ves una película o lees un libro en invierno, o respirar profundamente la fragancia del campo.

Y es que un saco térmico está hecho realmente para tus sentidos y no solamente para las zonas doloridas de nuestro cuerpo.