¿Cuál es la mejor semilla para fabricar un saco térmico de semillas?

En Sacatusaco nos hemos propuesto que conozcas al dedillo como es este mundillo de sacos térmicos que tanto nos gusta. Sabemos que son agradables al tacto, bonitos a la vista y ¡huelen de maravilla! pero este artículo trata de lo que no se percibe tan a simple vista, el relleno, que está compuesto por semillas, ya que tienen la capacidad de absorber y aguantar altas temperaturas. Ojo, con esto no queremos decir que si lanzas un grano de trigo al Sol vaya a resistir, en general, un saco térmico con dos minutos de microondas tiene suficiente calor.

Existen diferentes tipos de semillas con las que rellenar un saco térmico de semillas, provenientes de cereales, legumbres o incluso de huesos  frutales, pero no todas ofrecen las mismas propiedades, las hay de muy diversos tamaños, que soportan mejor las temperaturas o con diferentes formas. En Sacatusaco cosechamos nuestra propia semilla desde hace varios años, con el fin de obtener un relleno de la máxima calidad posible, y te contamos a continuación, lo que ha sido nuestra experiencia  con una gran variedad de ellas, aunque te adelantamos que nosotros utilizamos una variedad de trigo que resulta ideal.

mejor semilla saco termico

Saco térmico de arroz

Sorprendentemente hemos encontrado alguno que otro de este tipo de sacos térmicos en el mercado. En pocas palabras, ¡ni se os ocurra comprar uno así! el arroz es muy sensible a la humedad y a los cambios de temperatura, sea el arroz que sea, por lo que el grano se reblandece, se fractura y desprende mal olor. En resumen, no es nada higiénico. El arroz donde mejor esta ya sabes donde es, en una buena paellita.

Saco térmico de hueso de cereza

Los huesos de cereza pesan medio gramo aproximadamente, lo que hace que soporte bien la temperatura, pero a su vez genera un gran problema, el tamaño. Sabemos que suena muy exótico pero un saco térmico debe ofrecer una experiencia de bienestar y este tipo de saquitos son incómodos, sobre todo al apoyar la cabeza, además de vez en cuando el hueso de cereza se clava en el hueso tuyo y te entran ganas de tirarlo por la ventana.

Este problema con las semillas grandes también se produce en sacos rellenos de huesos de aceituna o garbanzos, con el añadido de que al poco tiempo huelen un poco mal. Eso sí, este tipo de rellenos aportan un punto musical, ya que se produce un sonidito muy curioso al chocar unos huesos con otros.

Saco térmico de semillas de mijo

Existen varios tipos de esta semilla tan poco conocida, pero en general todas son muy pequeñas, de apenas 2mm de diámetro. Lo medimos y todo, que no se diga que no somos rigurosos. A priori sospechábamos que con el mijo el calor se iría rápidamente y efectivamente así es. El grano al ser tan mini no retiene el calor demasiado tiempo y se enfría unos 15 minutos antes de lo normal. Aun así, aunque hay mejores opciones, es  viable para hacer sacos térmicos, ya que el saquito no es incómodo debido a la forma redonda de las semillas y no desprende olores raros.

Dentro de las “babysemillas”  también hemos probado con las de algarrobo y con linaza, más en concreto con lino dorado y con marrón, pero ocurre lo mismo y a veces se te clavan ligeramente, ya que su forma es fina y más alargada. Además, en el caso del lino no puedes calentarlo tanto, ya que churrascas la semilla, así que ya sabes, este tipo de saco térmico como te pases un poco más de la cuenta con el microondas, te durarán poco tiempo.

Saco térmico de semillas de trigo

En Sacatusaco como dijimos anteriormente, utilizamos trigo, ¿eso quiere decir que el trigo es la mejor semilla? Lo cierto es que depende, ya que hay varios tipos y existen miles de especies de cada uno de ellos. Claro está que no las conocemos todas ni mucho menos, alguna vez se nos pasa el cumpleaños de un amigo como para memorizar chorromil especies… ¡y encima en latín!

Fuera de bromas, lo que sí sabemos es como tiene que ser el trigo ideal para hacer sacos térmicos. Si éste es el adecuado, en Sacatusaco por el momento no hemos encontrado nada mejor. Bueno, y lo que también sabemos es como no debe ser, ya que si es un tipo de grano pequeño, alargado como el kamut, poco resistente o que se fracture con facilidad, tendremos los mismos problemas que con las semillas anteriores.

En primer lugar el grano debe tener un buen tamaño, de unos 7mm y un peso de entre 30 y 50mg, garantizando que el saco térmico perdure caliente durante periodos largos de tiempo.  En segundo lugar, debe ser resistente a las temperaturas y a la degradación, obteniendo un producto duradero en el tiempo. Y en tercer lugar, su forma será ovalada, que lo hace más ergonómico y cómodo a la hora de usarlo.

Otros factores

¿Es suficiente con que la morfología de la semilla sea la adecuada? Como ya habrás supuesto la respuesta es no. Hay otros muchos factores que influyen directamente en la calidad y el resultado final, como son el tipo de espiga, la composición, la limpieza, el tratamiento, la selección, el almacenamiento, la calidad del suelo… y todos ellos deben tenerse en cuenta, porque si no puede pasar que escuches cosas como: “compré un saco térmico y a los dos días olía a palomitas”. Pues bien, una de las causas que producen ese aroma tan característico, es que el trigo no se haya limpiado debidamente y tenga cascarilla e impurezas, que es lo que se quema rápidamente en el microondas y produce ese olor. Otra de las causas es poner el saquito en el microondas 8 minutos por ejemplo, que más que palomitas parecerá carbón.

Otra de las cosas que hemos podido leer en internet es que a los sacos de trigo le salen bichitos, y dejando a parte que eso puede suceder con cualquier semilla, la realidad nuevamente es que depende, aunque no es muy frecuente. Si el trigo está bien cuidado puedes estar ¡tranquilísima!

Ese “bichito” que puede salir en el saco térmico, se llama gorgojo, y seguramente no haya salido, sino que ya iba de serie, en unas semillas que eran de baja calidad, o que no se han cuidado como debieran. Hay muchos factores que afectan en un posible ataque de gorgojo, como pueden ser: la variedad del trigo, ya que algunos tipos son más resistentes, y resultan mejor opción. La limpieza y selección del grano, para desechar el que está partido y es pequeño, más propenso a “bichitos”. O la forma de almacenamiento, puesto que hay temperaturas y formas de almacenar que protegen el trigo de una forma óptima.

Siempre lo decimos, nos encantan los pequeños detalles de la vida, los pequeños momentos, es en ellos donde la mayoría de veces residen las cosas más importantes, los placeres de la vida, y esto lo aplicamos con mucho mimo a nuestros sacos térmicos, y por descontado a nuestras semillas, a cada una de las cerca de 20.000 semillas de las que están formados nuestros sacos térmicos. Es por este motivo, que en Sacatusaco cosechamos nuestro propio trigo, pero no cualquier trigo, y lo hacemos en tierras en barbecho, sin usar pesticidas ni químicos, que limpiamos, seleccionamos y almacenamos a una correcta temperatura, para que el día de rellenar los saquitos todo esté perfecto, y es que ciertamente, no todos los sacos térmicos son iguales.